En el día de la fecha comienzo a ocupar de manera oficial mi puesto como bibliotecaria, que hasta la semana pasada cubría a modo reemplazo.
De modo que ante las perspectivas de cobrar un sueldo "decente" ya empecé imaginar todo lo que voy a poder reponer de los meses de tristeza y estrechez económica.
1. Le voy a poder devolver lo que le debo a mi analista, que no cobra barato.
2. Voy a poder volver a las Siempre Libre o Days, en vez de las toallitas del farmacity.
3. Voy a poder comprarme alguna pilcha en algún lugar que no sea Once necesariamente.
4. Seguiré pagando los anticonceptivos, pero con menos dolor al acercarme a la caja.
5. Podré volver a salir a cenar/al cine con algún que otro amigo/a sin sentir culpa porque esa persona invite.
6. Me deja tranquila el tener un trabajo que no destruya mi salud mental, que me brinde estabilidad laboral y que no tiene el formato de "empresa".
No obstante:
1. Pienso seguir aceptando invitaciones. Tampoco es que voy a cobrar como para tirar guita al techo.
2. Mi sueldo será tres veces mayor al actual, pero 500 pesos menor al sueldo estándar por la carga horaria que ocupo.
3. Mi sueldo sigue sin ser suficiente como para pensar en mudarme, o en irme un fin de semana largo a alguna parte fuera de la Capital Federal.
4. En el lugar en donde trabajo se toman las cosas muy "light" así que puede que me tengan cobrando miserias por un tiempo más hasta que se les ocurra concluir con la burocracia necesaria para ponerme en blanco.
5. Estoy segura de que en éste punto iba alguna contra importante, pero se colgó internet y luego me colgué yo, resultando todo esto en un rotundo olvido.
Es notable que por primera vez en la historia de este blog los puntos a favor superan a los puntos en contra. Y más llamativo aún que me olvide alguna contra. Pero no por esto me convertí en optimista. Algunos sabrán qué es lo que pienso de los optimistas. Que son gente con un grado de idiotez importante que en vez de hacerse cargo de su realidad de una manera comprometida (como "hacerse cargo" lo indica) se limitan a pensar que manteniendo una actitud positiva con la vida, las cosas saldrán mejor a lo que la Realidad contesta: "no, imbécil, no. Mis efectos en tu vida son invariables, no interesa tu actitud positiva, ni que le reces al Sri Sri Rabí Shankar, estás jodido así que aprendé a lidiar con tu falta de una buena vez."
En fin, esto es una buena noticia. A partir de ahora me siento una persona en serio, con trabajo estable. No es que el tener un trabajo estable sea condición sine qua non para ser una persona en serio, pero es una de las secuelas cosmológicas que me han quedado luego de trabajar varios años en multinacionales dedicadas a la terciarización de servicios a empresas yankis, en donde uno no es nadie, y donde a nadie le importa quién seas, más allá de un saludo o una conversación de plástico -polímero- como todo lo que hay en esas empresas: falsos, imitaciones, fiascos, discursos tóxicos como el plástico derretido, ideas poco sólidas que entran en consonancia con las necesidades intelectuales de gentes poco sólidas (claro que con algunas pocas excepciones que tuve el gusto de conocer). El fin de mi paso por el callcenter data de hace 4 o 5 meses. Pero hoy se puso el punto final y se cerró el maldito capítulo destinado a la precarización laboral ligada al outsourcing.
En fin, esto es una buena noticia. A partir de ahora me siento una persona en serio, con trabajo estable. No es que el tener un trabajo estable sea condición sine qua non para ser una persona en serio, pero es una de las secuelas cosmológicas que me han quedado luego de trabajar varios años en multinacionales dedicadas a la terciarización de servicios a empresas yankis, en donde uno no es nadie, y donde a nadie le importa quién seas, más allá de un saludo o una conversación de plástico -polímero- como todo lo que hay en esas empresas: falsos, imitaciones, fiascos, discursos tóxicos como el plástico derretido, ideas poco sólidas que entran en consonancia con las necesidades intelectuales de gentes poco sólidas (claro que con algunas pocas excepciones que tuve el gusto de conocer). El fin de mi paso por el callcenter data de hace 4 o 5 meses. Pero hoy se puso el punto final y se cerró el maldito capítulo destinado a la precarización laboral ligada al outsourcing.
A partir de ahora, sin headsets.

3 Se encendieron:
Que bueno... soy lector no vidente de tu blog (es decir, leo pero no comento) y siempre me pegó el palo de que buscabas un laburo... copado que lo hayas conseguido.
Ahora me toca a mi conseguir uno
Gracias Colo, lector invisible! ¿Estás de vuelta en Bs.As? Si me entero de algo te aviso.
Salud!
Si, de vuelta y buscando trabajo. Desde deshollinador de chimeneas del Londres decimonónico hasta repartidor de pizzas en Aldo Bonzi.
Publicar un comentario