viernes 3 de septiembre de 2010

Marc Augé en Argentina




Para el/la que también se perdió de la conferencia de Marc Augé acerca de la Antropología y la Literatura en la apertura del FILBA, acá paso la entrevista que le hicieron en Página/12, en donde deja asentado que: “La escritura y la lectura son experiencias profundamente antropológicas.”

Por eso es que la gente de Letras nos vive robando laburo. Es para que lo tengan en cuenta los Antropocacos, digo, porque existen estos Otros cacos que hacen boquetes y hablan desde las voces de las otras disciplinas, como pretendemos hacer nosotros muchas veces. Con la diferencia de que estos cacos letrosos, tienen acceso a una élite editorial que siempre (y no sin puterío mediante) podrán publicar algún poema, novela, cuentos, ensayos, etc., sin la presión impuesta del discurso académico que los controlará desde una posición de un "saber" establecido y "superior" exigiéndonos fidelidad a ese discurso y recordándonos que la tenemos adentro.

Mis saludos a Marc 

Minibio (robada de acá y remasterizada por mí)



Marc Augé es un antropólogo francés nacido en Poitiers en 1935, especializado en etnología.
Como docente ha impartido clases de antropología y etnología en la École des hautes études en sciences sociales (EHESS) de París, en la que ocupó el cargo de director entre 1985 y 1995. También ha sido responsable y director de diferentes investigaciones en el Centre national de la recherche scientifique (CNRS).
En su obra destaca una valiente aproximación al concepto de la sobremodernidad construido a partir de una reflexión sobre la identidad del sujeto en función de su relación con los lugares cotidianos y la presencia de la tecnología. Asimismo fue quien introdujo la noción de los no-lugares siendo estos espacios neutros que no dan lugar ;-) a la apropiación o significación identitaria de un espacio. Ejemplos de estos no-lugares pueden ser los aeropuertos, los shoppings, las estaciones de ómnibus, los supermercados. Aunque yo le veo cierta relatividad en tanto que alguno de esos espacios pueden ser apropiados por un sujeto que lo transite de manera que forme parte de su folklore urbano como, por ejemplo, para mí la parada del 41 es parte de mi vida diaria al ser mi bondi "comodín". Pero no estoy segura si Marc Augé la llamaría no-lugar, ya que no es tan masiva y a-personal como puede ser una estación de ómnibus como Retiro. Creo que Marc se refiere al no-lugar tanto como a la atemporalidad de la circulación de esos espacios que de una manera u otra están siendo funcionales a determinados fines del tránsito urbano propio de cada sujeto. La cuestión queda abierta...

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