jueves 24 de marzo de 2011

No me banco a los indiferentes

Un día como hoy, quiero citar un poquito a Antonio Gramsci, a continuación: Odio* a los indiferentes (1917). Este texto describe bastante bien algo que vengo sintiendo en relación al olvido de muchos y comentarios desafortunados, bien por parte de gente que podría considerarse ignorante (y no sólo ignata, sino ingorante. "Ignorante" tiene una sonoridad medio gerundia que da la sensación de que está ocurriendo ahora, en tiempo presente y se continúa resultando así en una elección de cómo vivir el ahora, un ignato por elección.). O bien por gente a la que claramente la memoria y el respeto a los derechos humanos poco le importa.

Para no olvidarlos tampoco a ellos (porque no puedo ni debo, porque no lo siento), a los que olvidan, a los que no les importa, a los que no les duele, a los muertitos: a los indiferentes.

*Nota: Bueno, sí, el término "odio" es muy fuerte, más en éste día. Por eso preferiría leerlo como un "no me banco", para alivianar apenas, si se puede. 



"Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no puede dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso odio a los indiferentes.
La indiferencia es el peso muerto de la historia. La indiferencia opera potentemente en la historia. Opera pasivamente, pero opera. Es la fatalidad; aquello con que no se puede contar. Tuerce programas, y arruina los planes mejor concebidos. Es la materia bruta desbaratadora de la inteligencia. Lo que sucede, el mal que se abate sobre todos, acontece porque la masa de los hombres abdica de su voluntad, permite la promulgación de leyes, que sólo la revuelta podrá derogar; consiente el acceso al poder de hombres, que sólo un amotinamiento conseguirá luego derrocar. La masa ignora por despreocupación; y entonces parece cosa de la fatalidad que todo y a todos atropella: al que consiente, lo mismo que al que disiente, al que sabía, lo mismo que al que no sabía, al activo, lo mismo que al indiferente. Algunos lloriquean piadosamente, otros blasfeman obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: ¿si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, habría pasado lo que ha pasado?
Odio a los indiferentes también por esto: porque me fastidia su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas a cada uno de ellos: cómo han acometido la tarea que la vida les ha puesto y les pone diariamente, qué han hecho, y especialmente, qué no han hecho. Y me siento en el derecho de ser inexorable y en la obligación de no derrochar mi piedad, de no compartir con ellos mis lágrimas.
Soy partidista, estoy vivo, siento ya en la consciencia de los de mi parte el pulso de la actividad de la ciudad futura que los de mi parte están construyendo. Y en ella, la cadena social no gravita sobre unos pocos; nada de cuanto en ella sucede es por acaso, ni producto de la fatalidad, sino obra inteligente de los ciudadanos. Nadie en ella está mirando desde la ventana el sacrificio y la sangría de los pocos. Vivo, soy partidista. Por eso odio a quien no toma partido, odio a los indiferentes."

3 Se encendieron:

ESPACIO DE EXPRESIÓN VIRTUAL dijo...

La indiferencia en tanto no diferenciación, creo que tiene que ver con la ignorancia de ciertas dimensiones para hacer foco sobre otras.
Si lo bajamos a este 24 de marzo creo que ahí está la causa esa indiferencia.No es una elección aunque en las apariencias asi lo parezca,es un proceso mas complejo el que provocó la apatía, un proceso que derramó la sangre necesariá como para asegurarse el resultado tan buscado "La apatía".
Muy bueno traerlo a Gramsci por estas fechas¡
Te invito a pasar por nuestro blog, el cual tiene como objetivo hacerse de forma colectiva.
contamos con tus comentarios o posteos¡

http://hernan-tiempoyespacio.blogspot.com/

Hernán

S.F. dijo...

Afortunado tu comentario que aporta una mirada situada en el contexto de los 24 de marzo y de las secuelas existentes que atontan o pretenden obstaculizar la construcción de una memoria colectiva. Me gustó esa otra acepción de la indiferencia como "no diferenciación".

Gracias por tu visita y ofrecimiento. Ahora me paso a echarle un vistazo al blog colectivo, lo tendré en cuenta.

ESPACIO DE EXPRESIÓN VIRTUAL dijo...

Coincido con vos en cuanto a la pretension de obstaculizar la construccion de una memoria colectiva.Creo que ahí se resume mucho de lo que nos pasa.
Gracias por el vistazo, te esperamos¡